El presente de River no es el mejor ni el soñado por un técnico que vino a llevar de nuevo al club al lugar que se merece. ¿Está bien que la gente responsabilice de esto a los árbitros?

Ramón Díaz, el más ganador de la historia sufre este presente poco agradable (Foto: Sitio Oficial de River)

El ser humano suele ser muy crítico sobre su entorno. En este caso preciso la referencia es el hincha de River. El “millonario” viene sufriendo desde hace un tiempo el mal arbitraje argentino. Si bien en este momento el nivel de los árbitros y jueces de línea se puede calificar, quizás siendo tan duro como realista, como pésimo; no se puede atribuir a un constante ataque del mismo al equipo de Ramón. Lamentablemente el periodismo influye demasiado en esta situación. Ya sea mostrando insistentemente los desaciertos arbitrales como criticando al juez de turno, dejando de lado (¿Casualmente?) el mal rendimiento futbolístico del equipo de Ramón Díaz.

El fútbol para ser mejor comprendido se debe analizar en su totalidad. Si en un partido te anulan de manera errónea dos goles puede parecer muy injusto y también puede decirse que el juez “X” (Para no mencionar particularmente a nadie) está en contra del equipo o es hincha del eterno rival. Eso es una parte, pero si se analiza más detenidamente se puede ver que el conjunto de Núñez tuvo, aproximadamente, 10 jugadas claras de gol. Algunas quizás por mala fortuna, otras por mérito del arquero y/o la defensa rival, pero los que desaprovechan esas oportunidades son los jugadores de River. ¿Cambia la situación si el equipo es más efectivo? Absolutamente, si el equipo genera 10 situaciones claras de gol de las cuales marca 2 y son otros 2 los que el arbitraje anula esto quedaría solo como una anécdota sobre una goleada que no pudo ser. Pero se hablaría de un conjunto que posee una gran efectividad y que a pesar de las adversidades logra superponerse a un rival inferior.

El presente de River es muy complejo de analizar cuando uno está apasionado y cree que la presencia de Ramón Díaz en el banco de suplentes es la solución de todos los males. Los tiempos cambiaron, los jugadores tienen otras prioridades por sobre el fútbol, el arbitraje enfrenta uno de sus peores momentos en la historia, los medios enfocan los problemas que sirven tratar, la gente en su afán por demostrar su pasión por el club muchas veces traspasa la barrera de lo permitido y la violencia está a la orden del día. Seguramente cueste mucho ser Ramón Díaz, el técnico más ganador de la historia riverplatense, en una época en la que los triunfos importantes y River no van de la mano. La gente deberá armarse de paciencia y esperar a que este gran director técnico se adapte a este fútbol nuevo tan poco agradable para la vista y de esa manera logre devolver a uno de los clubes más grandes de la Argentina a reencontrarse con la gloria que supo ser su fiel compañera en tiempos anteriores. O en el peor de los casos, esperar que comprenda que no puede manejarse de la misma manera en la actualidad y de un paso al costado para permitir la llegada de un técnico que comprenda más los tiempos que transitamos y sepa como devolverle a River la grandeza que merece.

Por eso, lo mejor para el hincha es calmar los ánimos, comprender que el equipo no rinde de la mejor manera y que el arbitraje argentino tiene un nivel malo para todos por igual, no sólo es un enojo hacia su club. Tratar de poner paños fríos y dejar la violencia de lado, ya que al fin y al cabo es un factor que nos llevó a ver el tan maltrecho espectáculo de cada fin de semana.