Con un agónico gol, River logró el triunfo frente a Lanús en
un partido en que un empate era lo más justo por lo realizado en los 90
minutos.
Se dio lo que la gente del Millonario esperaba en la previa
al Superclásico, luego de un gran partido en el que los dos equipos demostraron
sus intenciones de ganar.
El encuentro comenzó con un vértigo especial, Lanús venía de
golear y aplastar futbolísticamente a River en el semestre pasado. Esta vez los
dirigidos por Ramón Díaz no vinieron a repetir esa historia.
A los tres minutos de comenzado el partido, luego de unos
rebotes, llegó un disparo de un mediocampista del equipo local que fue desviado
en el pie de Maidana; lo que obligó a una respuesta fantástica de “trapito”
Barovero. Como viene siendo costumbre, el primer tiempo de River fue intenso y
con varias llegadas de peligro que supo evitar el arquero del “Grana”, Marchesín.
Pero no solo fue el guardametas local el que tuvo trabajo, también se lo exigió
al 1 del equipo de Núñez que respondió con la misma eficiencia. Se puede sumar además
como responsable de que el equipo de los Mellizos Schelotto no pudiera
convertir al siempre eficaz Éder Álvarez Balanta.
En el Segundo tiempo el dominio del grana fue aumentando y
el cansancio por el partido de copa se sintió en los visitantes. La participación
de Barovero fue más necesaria y respondió. El equipo local, al sentir la baja
de rendimiento de River, buscó llegar al gol con mayor intensidad pero no logró
su objetivo. Llegando al final del partido el arbitraje no tenía jugadas
discutidas en su haber, pero en los últimos minutos se complicó el ambiente. La
tensión entre algunos jugadores de Lanús y Teo Gutiérrez aumentó, más cuando en
una jugada sobre el lateral izquierdo el colombiano golpeó sin balón a Paolo
Goltz. La jugada siguió y el zaguero le cometió una falta peligrosa a Gabriel
Mercado, el juez decidió amonestarlo y los compañeros salieron a defenderlo,
por lo que Marchesín y Silva terminaron amonestados.
El “Malevo” Ferreyra ejecutó la falta y, ante un mal rebote del
arquero grana, llega Mercado para definir y convertir el único gol del partido,
agónico. El árbitro adicionó 6 minutos que se tornaron intensos por la bronca
de los locales y Ramón Díaz debió sacar a Teo para evitar mayores problemas,
ingresando Germán Pezzella.
Era un partido complicado, que podía marcar el
rumbo de una semana clave en la que se jugará el partido que paraliza a todo un
país. River lo ganó de buena manera, dejando una imagen aceptable. Ahora las
dudas quedarán en el medio campo y en cómo saldrá Balanta del esguince sufrido
durante el partido por un golpe del delantero Melano. La previa será picante
con los protagonistas que presentan ambos equipos, solo queda esperar al
domingo, el gran día…
