El Rojo derrotó 2 a 1 a Sarmiento de Junín, en el Libertadores de América. Acumula su segunda victoria al hilo y ya lleva 5 partidos sin derrotas. Primer triunfo de local de la mano del delantero Facundo Parra.



          
El Rojo llegaba esperanzado, después de la “levantada” y la victoria conseguida la última fecha ante Villa San Carlos en condición de visitante. A su vez, llevaba sobre su espalda el peso de todavía no haber podido ganar de local en lo que va del campeonato. Sarmiento, mejor posicionado en la tabla, con la ilusión de seguir haciendo historia. Un equipo que, en los papeles, era “futbolísticamente” superior al local.
Comienzo del partido. Sólo cuatro minutos le bastó al equipo de Junín para ponerse arriba en el marcador. Luis Garnier con un cabezazo, luego de un tiro de esquina ponía en evidencia las fallas defensivas de Independiente. A partir de allí, el partido fue parejo, de ida y vuelta, entretenido; dos travesaño para el local, un palo para la visita demuestran porqué no hubo más gritos de gol.
Sobre el final de la primera parte el Rojo fue superior. Buenos movimientos de Pisano, combinaciones con Montenegro y la destreza de Zapata, marcaban la diferencia. Así fue que luego de un tiro libre ejecutado por el ex Chacarita, Facundo Parra con un cabezazo potente al palo izquierdo del arquero, logró igualar el encuentro. La pelota parada se había convertido en el principal artillero para ambos equipos en este primer tiempo.
En el complemento, el local fue más. Con la obligación de ganar frente a su público, el equipo dirigido por Omar De Felippe buscó la victoria. A los 8 minutos logró convertir, a través del goleador de la noche, Parra. Nuevamente se calzaba el traje de héroe, el mismo que estaba guardado en su placard luego de aquella recordada final ante Goias por la Copa Sudamericana 2010. El mismo Parra que volvió al Rojo, en el peor momento de su historia, para buscar el ascenso.
El resto del partido estuvo de más. Un poco de Sarmiento, en los pies de Iuvalé y un poco más a través de Sergio Sena. El Rojo llegaba por medio de Pisano y de Zapata, pero sin inquietar demasiado la valla defendida por Ischuk. Pitazo final y delirio en Avellaneda.
El Rojo ganó y continúa sumando con el objetivo de ascender el próximo año. Ese ascenso con que toda la gente del Rojo sueña. Primer triunfo de local. Segunda victoria al hilo. Tres triunfos y dos empates en los últimos cinco partidos. Y el Rojo se ilusiona.