La vuelta de River Plate al plano internacional fue de la peor manera, poco fútbol, mucha ingenuidad y una derrota que siembra incertidumbre para el partido de vuelta.



Ésta es la cara de los jugadores, decepcionados por el mal resultado obtenido
Jueves 19 de septiembre, se cumplían 30 años del fallecimiento de una de las máximas glorias riverplatenses, Ángel Labruna “el feo”. Y “feo” fue este partido que disputó River justo en este día frente a Liga de Loja. Se enfrentaban en Ecuador por la Ida de  los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El encuentro comenzó con un claro interés del equipo local por salir a jugar de igual a igual y el equipo de Ramón lo sintió, ya que en ningún momento sus jugadores se sintieron cómodos ni pudieron generar situaciones de gol. Podemos sumar a esta incomodidad la fría falta de compromiso de parte de Jonathan Fabbro para con el equipo, perdía pelotas de manera muy infantil y se notaba muy lento a la hora de jugar el balón.

Antes de la media hora la única jugada peligrosa provino de un ataque de Liga que terminó en un penal ingenuo de Maidana. Para suerte de este último, la jugada fue invalidada por un fuera de juego del jugador ecuatoriano. Pero a pesar de que ambos equipos generaron muy poco peligro a los arqueros rivales, en el minuto 31 vuelve a aparecer el zaguero de River, Maidana, y comete una falta cerca de la zona izquierda del área millonaria. Luego,  a partir de una jugada preparada, llegó Larrea a definir un balón cruzado inatajable para Marcelo Barovero.

Sin más jugadas que estas dos mencionadas se fue un primer tiempo pálido de parte de los de Núñez. Mientras transcurrían los 15 minutos del entretiempo, el público podía prever que habría algún cambio por parte de Ramón Díaz para modificar el funcionamiento de un equipo sin actitud. Pero lo único que se pudo advertir fue un leve cambio de actitud en algunos jugadores, el que más compromiso demostró desde el arranque del complemento fue Manu Lanzini. El 10 de River se puso al hombro la responsabilidad de levantar el equipo y, de la mano de Fabbro y Teo llegó una jugada peligrosa donde casi le cometen penal al colombiano y luego llegó Mercado para definir. Pero el arquero de Liga respondió de muy buena manera desviando el tiro.

Llegando a los 5 minutos, una gran jugada de Lanzini en a que elude a tres rivales y toca hacia la izquierda para el “Malevo” Ferreyra termina mal ejecutada por el zurdo quien remata muy alto. Pero el fútbol da revancha y a los 13 minutos llega una jugada similar del 10 que esta vez es bien aprovechada por Osmar Ferreyra, definiendo cruzado abajo del arquero Fernández.
A los pocos minutos de convertido el empate, cuando River parecía despertar y que el partido lo iba a terminar ganando, llega un penal de Pezzella colmado de ingenuidad. El ecuatoriano Uchuari tenía la pelota en el borde izquierdo del área, no implicaba mucho peligro para el arco de Barovero, pero el central del Millonario al querer despejar termina pegándole al delantero y el línea avisa rápidamente al árbitro que la falta existió. El mismo Uchuari cambió el penal por gol definiendo a la izquierda de un arquero que se la jugó a su derecha.

Con el marcador nuevamente en contra, el DT metió dos cambios rápidamente (Carbonero por Pezzella y Andrada por Fabbro). Las modificaciones poco pudieron ayudar, ya que Carbonero tuvo un flojo desempeño y Andrada tuvo pocas chances para acercarse al área. Mientras tanto, el único que seguía intentando levantar el equipo era Lanzini. A falta de 5 minutos Díaz decide poner en cancha a Vangioni en lugar de Ponzio para generar más ocasiones por la izquierda. Mucho no pudo hacer el volante zurdo.
 Llegando al final del partido se dio la jugada más polémica de la noche. Un pase profundo de Kranevitter para Teo que no puede definir en la primera oportunidad, captura el rebote y toca al medio para Mercado quien convierte el gol. Se venía el desahogo de los jugadores millonarios hasta que el juez de línea cobró un offside aparentemente de Teo, quien en realidad estaba habilitado.
El partido terminó con un 1-2 en el marcador para River y un gusto más amargo en lo futbolístico. Algunos jugadores, como el caso sobresaliente de Fabbro, con muy poco compromiso a la hora de jugar un partido importante. Otros con una ingenuidad impropia de un jugador profesional, que hicieron pagar muy caro sus errores en un partido que bajo ningún aspecto presentaba algún peligro.

La revancha será el próximo jueves 26 de septiembre a las 19:30 en el Monumental. La gente de River buscará un pronto cambio de actitud de parte de los dirigidos por Ramón Díaz para lograr la clasificación a cuartos de final. El rival no demostró ser muy peligroso, pero los partidos hay que jugarlos…